Vida Silvestre. No entretenimiento

Los animales silvestres pertenecen a la naturaleza. Sin embargo, cientos se ven obligados a entretener a turistas en crueles atracciones.  Es la realidad para alrededor de 550.000 animales silvestres. 

Elefantes, leones, tigres, monos, delfines y muchas otras especies sufren por el negocio del entretenimiento.  Individuos de estas especies son arrebatados de sus madres cuando son jóvenes, son golpeados, encadenados o encerrados en recintos muy pequeños por el resto de sus vidas.

 

Guía del turista responsable

Guía de turista responsable

Cientos de miles de animales silvestres de todo el mundo son llevados lejos de su hábitat natural, obligados a vivir una vida en cautiverio, sometidos a abusos mentales y físicos en nombre del entretenimiento.

Tristemente muchos turistas amantes de los animales contribuyen al sufrimiento de los animales, ya que no son conscientes de esta crueldad oculta. Lea más sobre cómo ser un turista responsable aquí.

 

El espectáculo no puede continuar

Lo que muchas personas no saben es la crueldad y el abuso inaceptable con que los animales silvestres son utilizados para espectáculos y actividades de turismo. Estas actividades incluyen montar en elefante, nadar con delfines en cautiverio, abrazar y posar para fotos con leones y tigres. Lea más sobre la realidad y crueldad de los animales silvestres usados en espectáculos aquí

 

 

Diversión cruel

Nuestra evidencia es clara. Los leones se deben mantener en estado silvestre y protegidos del turismo no ético, antes de que sea demasiado tarde para salvarlos. Lea más sobre el estado actual de los leones y como tomar acción aquí

 

“Selfies con tigres”

Los tigres cautivos son víctimas particulares del turismo irresponsable - su sufrimiento impulsado por la demanda de compartir selfies y fotos en redes sociales. Estos depredadores majestuosos en peligro de extinción, son criados, utilizados y abusados para entretener a los turistas y aumentar las ganancias de las atracciones de vida silvestre, compañías de viajes, y a veces comerciantes ilegales. Lea más sobre la explotación de los tigres cautivos aquí